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Localidades cercanas

San Carles

Sant Carles es el lugar elegido en los años 50 por varios intelectuales para fijar su residencia, por lo que ha heredado una intensa actividad cultural.

Es un pueblo pequeño pero con bellas casas de payés, su iglesia encalada del 1785, su singular campanario, su pozo tradicional y los restos de una almazara romana para hacer aceite. Se debe mencionar el restaurante can’Aneta, con las tradicionales hierbas ibicencas.

Santa Eulària des Rius

Si nos basamos en el número de habitantes, Santa Eulària es el segundo municipio en mayor número de la isla, tras la ciudad principal de Eivissa. Con su iglesia fortificada, el cementerio y varias casas encaladas está coronado por es Puig de Missa. Su multidud de servicios y comercios, su paseo marítimo y su puerto deportivo fomentan actividad durante todo el año.

Sus calas más emblemáticas todas de arena fina son: es Figueral, Cala Boix, Cala Llenya, Cala Nova, Es Canar, Cala Martina, s’Argamassa, Cala Pada y Cala Llonga.

Existen también idílicos rincones marineros, como Pou d’es Lleó o Cala Mastella. Se recomienda una visita a la Torre de Campanitx, situada entre Pou d’es Lleó y Cala Boix, para contemplar un horizonte de campos y mar con el islote de Tagomago.

Ibiza Dalt Vila

Es en la capital, en el municipio de Ibiza (Eivissa) donde se encuentra el recinto amurallado mejor conservado del Mediterráneo, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1999, por el valor histórico, cultural y arquitectónico de la fortaleza costera, junto con sus callejuelas y monumentos, como el Castillo o la Catedral.

En el casco histórico, hoy convertido en un museo al aire libre, se pueden encontrar las huellas de todas las civilizaciones que han pasado por Ibiza, desde los fenicios a los cartaginenses, pasando por los romanos y musulmanes, hasta la conquista catalana en el siglo XIII. La entrada principal al conjunto histórico monumental es el puente levadizo del Portal de SesTaules, junto al Mercat Vell, aunque hay otros accesos igualmente bellos como el Portal Nou, junto al parque Reina Sofía.

La construcción de la Muralla fue decisión del rey Felipe II, que confirió a Eivissa un papel estratégico en su política de defensa en el Mediterráneo y ordenó levantar la fortaleza para frenar las invasiones y los saqueos constantes de los piratas berberiscos. El ingeniero italiano Giovanni Batista Calvi dirigió el ambicioso proyecto del recinto amurallado. Jacobo Paleazzo Fratín amplió el proyecto inicial y acabó de ejecutarlo. Los trabajos empezaron en 1554 y se cree que duraron 31 años.

Dentro del recinto amurallado se pueden visitar la Catedral, sede del Museo Diocesano; la Iglesia de Santo Domingo, la Capilla de San Ciriaco, la sede del Ayuntamiento, cuyo claustro acoge exposiciones, conciertos y citas culturales de diverso tipo a lo largo del año, y el Museo Arqueológico, que posee un impresionante colección de piezas relacionadas con las culturas que habitaron la isla, desde la Prehistoria hasta la época medieval islámica.

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